lunes, 9 de marzo de 2015

Invernaderos de estufas del Retiro

Descubrir un lugar tan cercano, pero a la vez tan escondido como los invernaderos municipales del retiro tiene su misterio. Mucha gente pasa a diario por el paseo de Fernán Núñez e ignora que el muro ese de ladrillo que se ve a la derecha esconde tras de sí los invernaderos.

invernaderos del palacio de liria

Ya hace ya más de un año que fui a visitarlos por primera vez, pero justo cayó en un fin de semana que me encontraba especialmente malo y ni hice buenas fotos con la cámara ni pude ver los invernaderos de la Casa de Alba. Pero por suerte pude volver hace poco y realizar la visita al completo, dándome cuenta de que en la anterior ocasión dejé la mejor parte sin visitar.

Y es así porque los invernaderos de la Casa de Alba guardan dentro una colección espectacular de plantas tropicales, en donde se encuentran cafetos con flor, colecciones de geranios, helechos... Pero bueno, vamos a empezar la visita por la entrada. Ya que el resto de invernaderos también tienen mucha historia y son interesantes.

los invernaderos del palacio por dentro

Empezamos la visita con las plantas estrella de la temporada, las coles decorativas. En donde se explica un poco la historia de estos invernaderos y su uso actual. Y ya claro, hablando de historia, pues te explican porque se llaman viveros de estufas, mera y llanamente porque se calentaban con estufas. También se cuenta el uso actual de estos invernaderos, pues aún siendo invernaderos preparados para sacar una buena producción floral, su uso principal es para investigar la aclimatación de plantas en Madrid y como complementario sacar flores para algo acto especial, tipo la boda real o visitas de Estado. Pero antes de eso, más o menos se producían del orden de 2 millones de plantas al año para plantar en la ciudad. Han quedados relegados a la función de experimentación porque actualmente se contratan estos servicios a empresas externas, que ya poseen sus propios suministradores de plantas.

coles decorativas

Pero fuera del ámbito administrativo, son unos invernaderos muy especiales porque siguen siendo los mismos que había 100 años atrás, sin haberse cambiado por otros más modernos. El cultivo en invernaderos con cristales de vidrio se considera una rareza hoy en día. Asique si ya añadimos que siguen teniendo zarzos de centeno y espadaña para cubrirlos, trabajar en ellos se convierte en todo un arte.

invernadero antigüo

Lo que también empieza a resultar hoy en día un problema, pues estos zarzos son realizados por artesanos, pieza a pieza. Y es un conocimiento que se está perdiendo ya que apenas hay gente que sepa hacerlos bien, y quien sabe pues ya empieza a ser mayor para hacerlos.

invernadero con cristales de vidrio y zarzos

Entre tanto invernadero histórico también hay invernaderos de gran producción en donde sacan todas las plantas que prueban. Estás, una vez han probado que son viables, si tienen excedentes los aprovechan para surtir a colegios, huertos, instituciones o asociaciones de vecinos que tengan interés en solicitarlas.

cultivo de flores que se regalan

Como detalle curioso nos encontraremos que por todos lados hay estatuas y piezas de todo tipo. Esto se debe a que cerca de estos invernaderos hay una especie de vertedero municipal de mobiliario viejo y muchas estatuas que se retiran y no están mal del todo se colocan en huecos libres entre invernaderos.

estatuas perdidas por los invernaderos

Otra curiosidad es encontrarse vasitos y pegatinas amarillas entre arboles y arbustos. Forman parte de la lucha integrada que llevan de control de plagas. Como son invernaderos en donde se prueban cosas, son pioneros en este tipo de usos. Llevando un protocolo de lucha orgánica y con el menor uso de químicos posible. Los vasos por ejemplo forman parte de la primera fase de control, se colocan en especies proclives a plagas, como el laurel para que los bichos entren dentro. Con un simple control visual ven como se desarrolla cada plaga y toman las medidas necesarias. Que en esta primera fase, en cuanto localizan un individuo suelto de alguna plaga lanzan depredadores como las mariquitas por la zona. Después hay una fase 2 donde no se ha podido controlar con depredadores y se empiezan a usar ungüentos como el agua jabonosa. Si pasa a 3º fase ya empiezan con plaguicidas biológicos y si aún así no han conseguido remediarlo y llegan a la fase 4 ya toman medidas desesperadas o se quitan las plantas.

lucha biológica frente a plagas con vasos

Siguiendo el recorrido, saltando ya curiosidades, nos encontramos con una amplia zona dedicada a cajoneras. Que funcionan exactamente igual a los que vimos en la visita a los viveros de la casa de campo. Que aquí nos informaron que ya se usaban desde tiempo de los romanos, y que su uso tiene 2000 años de historia, aunque me parece un poco exagerada la afirmación.

cajoneras de cultivo

Y como ya preveíamos llegamos a la zona más esperada del recorrido: Los invernaderos de la casa de Alba. Unos invernaderos que fueron cedidos en el año 1956 al ayuntamiento de Madrid desde el palacio de Liria. El ayuntamiento se encargó de su restauración y luego lo destinó al cultivo de plantas tropicales, aunque actualmente están tratando de recuperarlos.

invernadero tropical del retiro

Y no me dejo sin poner lo que sería la envidia de cualquier abuela a nivel de plantas. Una trocito de la enorme colección de geranios que hay ahí dentro. Que aunque ahora estén sin flor hay un montón de ellos que son aromáticos y solo con el roce de pasar se queda un olor... Creo que debería hacer un post dedicado en exclusiva a estos invernaderos (frase a modo de reflexión personal, pues tengo tantas fotos dentro que podría ir punto por punto de todas las cosas interesantes que hay dentro).

geranios aromaticos

Y para finalizar lo que sería la otra gran envidia de las abuelas, una colección de pensamientos traídos desde Japón para evaluar su adaptabilidad a los parques urbanos de Madrid. La verdad que son muy vistosos, y bastante grandes. Es un detalle curioso que ya ví en Islandia, y esque en los climas fríos las flores son bastante más grandes que las que tenemos en climas más templados. Una especie de gigantismo para atraer a los pocos insectos de la zona quizás.

pensamientos de Japon

Me he saltado muchos puntos del recorrido para no hacer el post infinito, pero en la visita también se ven algunas de las estufas que se usaban, pequeños almacenes de herramientas y tiestos, túneles y umbráculos de cultivo... Pero bueno, siempre se pueden visitar. Para visitarlos solo hay que estar pendiente de los días organizados de visitas en la web de actividades ambientales del ayuntamiento de Madrid: Visita a los invernaderos.
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