lunes, 22 de diciembre de 2014

Llegó el invierno

Hoy llegó el invierno a nuestras latitudes, y ahora en el mundo del huerto urbano surge la duda de que plantar por estas fechas. Ya que en muchos casos se desconoce que la cantidad de posibilidades de cultivo para estas fechas es igual o mayor que lo que podemos plantar de cara a verano.

abono verde

Pero hay una cosa muy importante para estás fechas, y esa es la de cubrir el suelo, como se vio en Tiempo de acolchar. En este caso vamos a ahondar un poco más sobre esta cubrición del sustrato.

Una de las premisas que se deben tener en cuenta en cualquier época del año, y más ahora en invierno (sobre todo en huertos urbanos comunitarios), es no dejar los bancales vacíos. Aunque acolchemos, el sustrato debe estar cubierto por plantas durante todo el año en la medida de lo posible. Este detalle es más importante en invierno si cabe, porque con la lluvia el agua lava la mayoría de nutrientes y minerales que pueda contener. En caso de tener unos tiestos en el balcón de casa es fácil taparlos con un plástico para que eso no ocurra, pero en los grandes bancales de los huertos comunitarios esta opción se complica un poco, además el agua también iría absorbiendo desde abajo por capilaridad si llueve mucho. Además la capa más expuesta del terreno se reseca en los días que no llueve y queda carente de vida, aunque por debajo este húmeda.

tierra esteril

El hecho de cubrir con plantas el sustrato no solo hace que las raíces de las plantas retengan los nutrientes, sino que a través de la oxigenación del suelo por el intercambio, favorece el desarrollo de todos los microorganismos que viven en el suelo, y que también ayudarán a su protección. Su mantenimiento además es prácticamente nulo si se plantan plantas del lugar.

Aprovechar para poner leguminosas
Mucha gente aprovecha estas fechas para poner plantas leguminosas. Una familia vegetal de la que existen casi 20.000 especies diferentes. Con lo que no es necesario que lo que plantemos tenga que ser exclusivamente guisantes o habas, sino que hay muchas variedades silvestres en donde vivamos que seguramente funcionen muy bien también. Se plantan para fijar el nitrógeno y mejorar el suelo, pero como detalle curioso, volviendo al tema de los microorganismos del suelo. Esta famosa fijación de nitrógeno que hacen las plantas leguminosas en el sustrato no la hacen las plantas directamente, sino unas bacterias llamadas Rhizobium, que se encargan de formar nódulos estables del nitrógeno que las plantas recogen del aire. Estás bacterias necesitan de tener una planta con la que desarrollar simbiosis, pero la planta no. Asique sin la presencia de estás bacterias la efectividad de las plantas leguminosas por si mismas es muy baja.

habas de abono verde

Pero no solo estás bacterias son importantes en nuestro sustrato, hay muchas familias y géneros diferentes de microorganismos, especializadas en diversas cosas. Lo más importante es fomentar que el sustrato este vivo y así se puedan desarrollar sin problemas.

Plantando ortigas en invierno
Que el huerto se llene de ortigas y otras malas hierbas ávidas de gran cantidad de minerales tampoco es lo peor que le puede pasar a nuestro sustrato. Si en invierno recogen todos los minerales del suelo y los guardan en sus tallos y hojas, cuando llegue la primavera podemos cortarlas y dejarlas como acolchado verde para que se reintegren esos minerales a la tierra. Es como tener una especie de banco de materia, donde guardamos la joyas del sustrato y que después sacamos de nuevo. Eso si, cuando las cortemos en primavera es primordial dejarlas donde estaban, sino la tierra se nos quedará sin la fertilidad robada.

ortigas en el huerto


Y que pasa después
El hecho de que el huerto se llene de hierbajos en invierno puede alarmar a más de un hortelano arraigado en sus costumbres. Dirán que son malas y hay que eliminarlas, y que sino, porque los centros de jardinería están llenos de productos herbicidas de plantas y cosas semejantes. La respuesta es: ¡Por vender!. Estos productos crean más problemas que soluciones, y no hay plantas que sean buenas o malas. Además la eliminación en primavera de los hierbajos que hemos dejado crecer en invierno es bien sencilla, realizar una poda a ras de suelo antes de estas plantas empiecen a florecer nos asegura tener controlada su reproducción. La mayoría de estás plantas que han llenado el huerto en invierno mueren una vez han florecido, ya que no aguantan el calor del verano, como las ortigas, volviendo a salir de nuevo en invierno, asique ¿porque tanto miedo?.

un geranio silvestre

A fin de cuentas, todo el verde que se cree en nuestro sustrato, y más si es un huerto urbano, estará favoreciendo su desarrollo. Las plantas no recogen todo su alimento de la tierra, sino que gran parte de este proviene del aire, y creando masa vegetal conseguimos ir enriqueciendo el suelo año tras año. Es decir, siguiendo este desarrollo estaremos construyendo suelo vivo y con menos necesidades de nutrientes externos.

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