martes, 19 de abril de 2016

Anhelo de la red de huertos

Ay! Cómo hecho de menos acudir a las reuniones de la red de huertos de Madrid.

horticola urbanita

Esas reuniones del ultimo lunes de cada mes, en la que se tratan diversos temas relacionados no solo con los huertos urbanos comunitarios, sino con la ecología urbana, encuentros, actividades, ideas... Vamos, que no solo son reuniones de hortelanos para comentar que tal van las berenjenas.

Y te preguntarás ¿Por qué? Pues porque para alguien cómo yo, a quien le encantaría vivir en un tipo de ciudad mucho más integrada en su entorno, en la cual se respetara y cuidara la naturaleza, Encontrar a gente con las mismas ganas de cambio hacia un modelo de ciudad más viva y más integradora es algo que me llenaba de energía y motivación cada vez que iba. 
Cada persona tiene sus gustos, aficiones y filosofía de vida. Es cómo el aficionado al fútbol, que acude al estadio de su equipo para disfrutar del partido. Da igual si ese día está lloviendo y hace frío, o si su equipo lleva una mala racha y no está jugando bien. Lo va a vivir igual, con la misma pasión. Dará igual que su equipo gane o pierda, él sentirá es victoria o derrota cómo propia. Ese sentimiento no será para todos igual. Para mí ,por ejemplo, es algo que con el fútbol no me pasa, es más, me cuesta ver un partido entero a no ser que el partido sea muy movido. Pero al contrario que con el fútbol, para disfrutar de un espacio natural, me puedo estar horas sin ningún problema. Y cuando pruebo a cultivar una nueva planta o un esqueje, siento el éxito o fracaso si consigo sacar adelante esa planta o no. Si lo consigo me siento muy realizado por conseguirlo y en cambio si la planta no consigue tirar adelante es cómo si el equipo de este aficionado perdiera, puede ser debido a muchos factores, pero queda el sabor de derrota.

un cuervo

O quedarme embelesado viendo a ver que va a hacer un cuervo correteando por el césped. Y vuelvo al tema principal, que como en otras muchas ocasiones me he desviado ya. Asique que mejor para retormar que contar mi primera vez.
La primera vez que asistí a una reunión de la red me sentí un poco extraño, había leido sobre lo que era la red, las ideas y propuestas, etc... pero no sabía muy bien que se hacía allí y que en que podría yo aportar algo. Por lo al principio de esa primera reunión me encontraba apuntando ideas de todas las cosas que se iban diciendo sin abrir la boca excepto para la presentación inicial. Pero iban surgiendo nuevos temas, más gente participando y, ahí, alguien que creo que es uno de los mejores moderadores grupales que he conocido: Pablo Llobera, se dirigió directamente hacía los 2 integrantes del jardín maravillas que habíamos asistido para que contáramos un poco de como hacíamos las cosas en nuestro huerto. Claro, voz entrecortada, sin saber muy bien que decir, típico miedo injustificado a cagarla (sin sentido alguno), que más pareciera que me encontraba en un examen de la universidad que en una amistosa reunión de horticolas urbanitas. Pero bueno, a partir de superar ese miedo inicial ya no callé. Siempre pidiendo la palabra eso si, que a pesar de ser reuniones de huertos no hay gallineros, todo el mundo habla respetando el turno del resto. Otra cosa que Pablo lleva muy bien, siendo capaz de dejar desarrollar y fluir los temas, intentando la máxima participación posible y evitando que nadie se ponga a contar su vida entera. Pues una cosa es opinar de algo y otra es ir a hablar de mi libro. Cómo me pasaría a mi, que como me enrolle... Recuerdo la frase recurrente que solía usar Pablo cuando alguien se enrollaba en exceso o un tema entraba en bucle, y eran algo así como:
- Bueno, podéis crear un grupo de trabajo sobre ese tema y discutirlo después aparte y contarnos el resultado.
o cuando alguien se liaba a hablar de su libro, la de:
- Bueno, podemos continuar este tema después si quieres y nos queda tiempo, que aún todavía vamos por el tema 2 y hay que apresurar un poco.
Expresado de una forma mucho más fina y sutil de lo que he escrito yo, que es por lo que le valoro tan bien como moderador grupal. Por esa sutileza en sus palabras, esa elegancia en los cortes y esa amabilidad con la que lo hace, para llevar el orden del día sin contratiempos.
Como este es un post de anhelo, reflexiones y demás añado otro paréntesis sobre el tema principal. Porque según estoy escribiendo me he dado cuenta de que un día debería añadir entrevistas en el blog, o vídeo-entrevistas. Aunque el canal de youtube lo tengo poco desarrollado porque se me da muy mal el tema vídeo y además tardo mucho, es cómo un tema que tengo pendiente a desarrollar. Lo divertido es que si por ejemplo hago entrevistas en youtube por ejemplo sería cómo el Valentí Sanjuan de los huertos. ¿Qué te parecería esta idea? Y de vuelta al tema.
Después de acudir y perder ese miedo inicial a lo desconocido, descubrí que en estas reuniones participa, no solo gente de los huertos de Madrid, sino muchas personas con ganas de conocer y aprender y que podía que yo no supiera mucho en muchas cosas, pero que aún así podía aportar mi pequeño conocimiento en esta gran red. Y además de ello, fui conociendo en las diferentes reuniones, a un montón de gente muy interesante. Gente con una manera de ver la vida muy positiva y que con sus particulares filosofías de vida me han ayudado a expandir mi mente, conociendo muchas nuevas posibilidades. Lo que me ha permitido también desarrollarme bastante cómo persona.

pensando en comun

Ya que primero empieza el tema de cultivar hortalizas, de ahí pasamos a ideas sobre los espacios, a ver que de repente en cada reunión aparecen muchas bicicletas, a conocer los grupos de consumo, la soberanía alimentaria, el procomún; y de ahí a un mundo nuevo de posibilidades. Las ideas surgen en común, muchos de los temas tratados en la red tienen que ver por supuesto con la huerta, cesión de espacios para uso común, el agua en los huertos, ayuda entre huertos, pero también hay espacios para tratar grandes campañas de sensibilización sobre agrocompostaje, encuentros interestatales y hasta agrolimpiadas.

banco jardin maravillas

En cada reunión se tratan nuevos temas. No todas las ideas acaban siendo proyectos, ni todo los proyectos consiguen prosperar. Al igual que las semillas plantadas, unos proyectos germinan y otros no, e igual que con el brote desarrollandose, muchos son los proyectos que empiezan a desarrollarse luego desfallecen, pero todos ayudan en mayor medida a mantener la genetica positiva de la red y los que se desarrollan dan frutos muy buenos. Y los que no se han conseguido desarrollar no se pierden, son, como en el mundo natural, abono, en forma de experiencia e ideas, para los nuevos proyectos. Cómo sonaría una estrofa de una bonita canción de Calle 13: Asi de grandes son las ideas. Se hacen eternas cuando las quieren y siempre viven y nunca mueren. Cuando se duermen son indefensas y se despiertan cuando las piensas.
La ultima foto es de cuando organizamos uno de los encuentros en nuestro jardín, lugar céntrico y con un banco de lujo para sentarse, aunque fue tal la asistencia que no cupo todo el mundo en el banco y hubo que poner muchas sillas extras. Pues las reuniones se organizan en diferentes lugares para dinamizarlas y que los integrantes de los distintos huertos vean como progresa el resto.

Cualquiera puede pensar que tampoco es para tanto la afirmación que voy a hacer a continuación, pero es la pura verdad. La red de huertos urbanos comunitarios es una de las mejores cosas que le han pasado en los últimos años a la ciudad de Madrid. Todo lo que en la red se hace por y para mejorar la calidad de vida en la ciudad, por lo que debería ser también un orgullo para los madrileños, las madrileñas y cualquier persona de cualquier parte del mundo que valore este modelo más sostenible de ver la ciudad.


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