viernes, 15 de agosto de 2014

La rosaleda del retiro

Ahora en Agosto es uno de los mejores momentos para visitar la Rosaleda del Retiro. La mayoría de rosas exponen ahora sus bellas formas y además, con la poca gente que circula por Madrid la tendremos prácticamente para nosotros solos. Realmente no es la época de mayor esplendor, pero ese tono solitario del verano la hace más enigmática (a mi parecer).


Lo más recomendable es pasarse a primera hora de la mañana, para no sufrir la insolación propia de este mes a media tarde, o quizás esperar al regreso de la próxima primavera, que es su época de gran esplendor, aunque en ese caso nos encontraremos seguramente con muchas parejas de recién casados haciéndose fotos por doquier.

La rosaleda, parece un espacio pequeño, pero dentro de su muro de seto guarda mucha historia, de la que voy a contar un poco a grandes rasgos, ya que nos podríamos perder en contar cosas de la mayoría de detalles que la componen y no acabaríamos, ya que todo lo que la compone está especialmente diseñado para estar ahí.
Fue realizada por Cecilio Rodríguez en 1915. Cecilio era por aquel entonces el jardinero mayor del parque del Retiro y Director general de parques y jardines del ayuntamiento de Madrid. Se creó para seguir la moda existente en Europa por aquel entonces y que Madrid también disfrutara de su propia rosaleda. 
Para ello, Cecilio tomó rumbo a París para estudiar la Rosaleda de Bagatelle del gran arquitecto del paisaje Forestier, y ya de paso conseguir alguna de sus preciosas rosas. Pero tuvo el problema del estallido de la primera guerra mundial que le retrasó en su regreso. A pesar de ello, pudo completarla con rosas de los principales jardines europeos y con las características formas que aún perduran hoy en día.


Lo primero que debemos hacer antes de entrar es fijamos en el mapa de la entrada, donde indica en donde está cada tipo de Rosal, desde los rosales antiguos: Portland, Híbrido perpetuo, Boboniano, Centifolia, China, Gallica y Alba; a los rosales modernos: Híbrido de té, Paisajista, Híbrido rugoso, Floribunda y Miniatura.


Además, en cada zona encontramos carteles identificativos, con el nombre, variedad y origen de cada rosal. Como este rosal Carte D´Or de la variedad Floribunda procedente de Meiland. Como podremos comprobar si nos acercamos a verlos, la mayoría de rosales proceden de este popular vivero francés.


El porque de que la gran mayoría de rosales procedan de Meilland se debe en gran parte a que durante la guerra civil este espacio fue parcialmente destruido, y se tuvo que replantar completamente en 1941, comprando muchas de las rosas a este vivero. En realidad no es que fuera destruido como tal, sino que se lo dejo a su suerte como a otros tantos jardines de la capital, secándose todas las plantas que contenía. 


Lo que si ha perdurado han sido las 2 fuentes presentes en la Rosaleda. Representan, una a Cupido, esperando a bendecir a las parejas de enamorados que deambulan por la Rosaleda, y la otra al Fauno, seguramente para proteger el jardín.


En el centro de la elipse que conforma la rosaleda nos encontramos con este bonito estanque bordeado por rosas en miniatura. Y si nos acercamos podemos vislumbrar 4 conjuntos de plantaciones de nenúfares con una fuente central, actualmente apagada.


Y para acabar dejo una foto collage con algunos de los conjuntos florales de rosas que nos podemos encontrar en estas fechas.


Y aunque su ubicación no tiene ningún misterio he decidido no ponerla para que quien quiera visitarla sin saber donde está pueda darse un paseo indagando por los mapas repartidos por el Retiro.
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