viernes, 20 de septiembre de 2013

Haru en la orilla de la fuente

Bueno, no suelo comentar cosas así que no tengan con nada en particular, pero estos meses están siendo productivos por mi parte en lo que concierne al blog, ya que no hacia tantas entradas seguidas desde los inicios del mismo. Y en cierto modo es porque he vuelto ha escribir sobre cosas que cultivo, etc... que algunas de ellas no las estaba poniendo por falta de tiempo o por pereza general.

Haru bebiendo agua de la fuente

El caso esque hice una encuesta de 1 mes de duración para ver la opinión sobre el blog de la que ya solo quedan 2 horas. Aunque por desgracia solo tuvo un voto, que lo ha puntuado como muy bueno (gracias unic@ participante), asique como diría una amiga el resultado es el siguiente: El 100% de votantes han declarado el blog como muy bueno. Pero aunque el 100% de votos lo den como muy bueno no hay que olvidar que el total de participantes solo ha sido de 1. Por lo que se ha quedado un poco en el aire la opinión de los lectores al respecto de ver si mejoraba alguna cosa o no, siempre podéis dejar algún comentario también en relación a los post.

Haru durmiendose

Por otra parte voy ha aprovechar que esta temporada he hecho muchas fotos para sacar a la protagonista principal de mi cabecera, mi gata Haru. Haru es ya mayor, tiene 5 años, aunque parece todavía un cachorro porque entre que su tamaño es pequeño y se pasa el día trasteando y de carreras pues salvo quien ya la conoce no piensa que sea tan mayor. Como podéis ver es una gata tricolor, de raza normal europea. Su historia en mi casa es como la de otros pequeños mininos que aparecen en las casas de muchas personas, en lugar de ir a una tienda y elegir al gato o gata más bonito que había decidimos buscar gatos en adopción y justo apareció Haru en la obra donde trabajaba mi abuelo. Era una pequeña bola que apareció de la nada entre unas tuberías, ya que seguramente se debió perder de donde estaba su madre. El caso esque tras darle un poco de alimento y mantenerla allí unos días cuando volvió a Madrid se la trajo. Y nada más llegar la llevamos al veterinario para hacerla un chequeo y empadronarla. Le dimos el nombre de Haru porque es un nombre bisilabo y porque justo habíamos visto hacia poco la película Haru en el reino de los gatos. Asique no nos lo pensamos más y Haru se llamó. Luego tras un tiempo educándola, construyendole un rascador para que no raspe los sofás, etc pues conseguimos que se portará más o menos bien. Aunque todavía sigue usando algunas plantas como cama y dando la lata, pero bueno, por lo general es bastante buena. 


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