martes, 18 de octubre de 2016

Flor de jengibre

Que hermoso es levantarse un día y descubrir, después de tiempo sin dedicar a observar las plantas, una nueva flor. Y no una flor cualquiera, sino una poco conocida: La flor del jengibre.

flor de jengibre de cerca

Una flor blanca, que si bien no es excesivamente vistosa, aporta un toque exótico frente a las más coloridas flores de la casa. 
Hace tiempo ya conté lo fácil que era germinar el jengibre para tener una planta de jengibre. Lo podéis encontrar en el siguiente enlace: Germinar jengibre, en donde más que pasos explico simplemente lo único que hace falta para que un rizoma de jengibre germine, que es humedad.

planta de jengibre

Después solo hay que dejar que pase el tiempo y pasar la planta a una maceta con sustrato muy rico en materia orgánica para que nuestra nueva planta crezca sana y fuerte. Si queremos una planta grande podemos poner los rizomas en un tiesto grande o directamente en el jardín si nos encontramos en un lugar donde el tiempo cálido acompañe. El resultado podrá llegar a ser de plantas de más de dos metros de tamaño. 

la flor del jengibre

Buscando un poco de información por Internet sobre las flores de jengibre he visto que la gran mayoría de resultados son de flores rojas, pero muy diferentes entre sí. Lo que me ha resultado curioso, ya que sabía que comercialmente se venden variedades diferentes de jengibre aunque siempre los rizomas parezcan iguales. Según he leído también, es una planta que tiene la característica de producir flores muy variadas e inusuales. Así que lo mismo esta primera flor es blanca y pequeña y luego una siguiente flor futura se presenta con otras características. Eso es algo que descubriremos en un futuro si la planta decide dar nuevas flores. De momento nos quedamos con lo visto y con ganas de seguir descubriendo todo lo que las plantas nos pueden enseñar.



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