martes, 7 de mayo de 2013

Baobab

Quien haya leído a Saint Exupéry conocerá la historia del Principito, un niño que vive en un pequeño planeta llamado B612 y que quería un cordero para que se comiera los baobab que le salían. Estos habían infestado el suelo de semillas y tenía miedo de que germinarán y crecieran. Por que al ser el planeta demasiado pequeño y los baobab demasiado numerosos lo podrían hacer estallar.
Esta curiosa historia hace que mucha gente se acuerde de los baobab y piense que son algo de fantasía, pero son unos árboles que existen, con un tamaño eso si gigante. En la foto podemos contemplar como son los frutos de grandes.

cesta con frutos de baobab

Cultivar un árbol de Baobab en casa es posible. Si, de verdad es posible. Aunque es un árbol delicado para nuestra zona, si le damos unos buenos cuidados podremos disfrutar de su presencia en nuestra casa. Son arboles de bastante tamaño, pero su crecimiento es lento, tardando muchos años en alcanzar el tamaño descomunal que tienen. Además si los cultivamos en una maceta podremos tener controlado que no hagan estallar nuestra casa, les dejaremos crecer solo moderadamente.
Estos arboles crecen perfectamente si se les mantiene en un sitio cálido y cuidando sus riegos, que no deben ser muy habituales. Normalmente lo mejor es tenerlo con un plato debajo y llenar el plato de agua cuando veamos que el sustrato empieza a quedarse seco. Y si el árbol no lo absorbe en un corto periodo de tiempo, que sería una media hora o así, quitarle el agua. Ya que es una planta un poco delicada con el tema del exceso de humedad debido a que es su medio natural hay mucha sequía. Si nos pasamos de agua enseguida se estropeará o cogerá hongos que lo debilitan bastante. 

En invierno pierde las hojas, y ahí el riego se reduce a casi nulo hasta la llegada de la próxima primavera, ya que entra en fase de reposo y apenas coge nada de la tierra. Si tenemos ambiente húmedo es mejor ni regarlo, como si se tratará de una sansevieria casi.

dos baobabs plantados en diferentes lugares

Los frutos del baobab los he comprado aquí en Madrid, en una heladería del barrio de Lavapies llamada Sani Sapori, y con un solo fruto se puede conseguir una gran cantidad de semillas. Además la pulpa está muy rica, con un sabor alimonado, que se puede comer como si fuera un caramelo, con cuidado de no tragarnos la semilla. Y también si vas por allí, aparte de coger el fruto, puedes probar el delicioso helado de baobab que preparan.

fruto de baobab abierto por la mitad

De los frutos se obtienen estás pepitas, que son las semillas. Su porcentaje de germinación no es muy elevado, y aún así, tras el germinado el éxito del primer arraigado también es reducido. Por lo tanto hay que tener mucha paciencia hasta conseguir que una se desarrolle bien.
Para mejorar el porcentaje de germinación se les debe dar un remojo a las semillas en agua muy caliente y luego dejarlas una noche en un vaso con agua templada para que la cascara exterior se ablande y le sea más sencillo al baobab desarrollarse. Y ser muy pacientes, pues es un proceso lento. Yo lo que tiendo a hacer es dejarlas en un lugar olvidado con tierra humeda y al cabo de mucho tiempo es posible que me encuentre sorpresa o no, de ahí la foto anterior donde tengo un baobab que salió en una bolsa de té, porque llene la bolsa con tierra y unas cuantas semillas de baobab y la deje olvidada cerca de una ventana. Al cabo de mucho tiempo, ya casi ni me acordaba me lo encontré.

Semillas de baobab

Y si consigues tener éxito con las semillas y sacar algún árbol adelante mucho animo. Es solo el principio de una larga historia con él. El principio es fácil y crece bien, lo difícil es pasar el primer invierno, en cuanto se supera esa parte esta ya prácticamente conseguido. Como último consejo: Hay que tener cuidado de que no nos entre el miedo y no tentarnos a podarlo nada más salir como el Principito. Es broma, si conseguís las semillas mucho animo.
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