jueves, 8 de febrero de 2018

Barfußpfad ó Sentir con los pies

Sentir con los pies es una de esas agradables cosas que ya no se practican. Una forma de experimentar sensaciones perdidas para mucha gente, una toma de tierra de nuestro cuerpo, experiencia nueva que nada tiene de nuevo.

Caminar descalzos

El artículo se llama Barfußpfad ó Sentir con los pies. ¿Qué significa eso de Barfußpfad? Nada tiene que ver con palabras como crossfit, crossgym, bodyweight... aunque sí tiene más relación con el barefoot. Para saber más sobre esta palabreja tendrás que seguir leyendo.

Caminar descalzos tiene innumerables beneficios para nuestro cuerpo, que no solo son abalados por la reflexología, sino por cualquier podólogo con el que nos crucemos. Como el resto de animales, estamos genéticamente preparados para caminar descalzos en la naturaleza. Pero claro, ahí existe actualmente un problema, hoy en día, ni nuestros pies no están ya tan preparados, ni el suelo que pisamos a diario es tan natural. Y es ahí, en el medio urbano, donde sentir con los pies se ha convertido en un deporte complicado, donde más allá de sentir el pegajoso asfalto y duro hormigón, si salimos a la calle descalzos o descalzas, nos llevaremos además los pies llenos de suciedad a casa. No es lo mismo claro que cuando caminamos por la playa, o por el césped, o sobre la tierra encharcada y se nos llenan los pies de barro. Sentir ese frescor, esa activación de energía, esa sensación de liviandad que se queda después.

Barfußpfad Munster

Así surgen los barfußpfad, unos interesantes espacios pensados para el disfrute de los pies. Que pueden ser desde pequeños senderos a rutas de varios kilómetros, configuradas con diferentes elementos sobre los que caminar, incluso, como en las rutas de senderismo, con diferentes niveles de dificultad. Senderos pensados para caminar descalzos por ellos, y promover con ello la salud y la actividad física. Barfußpfad, una palabra alemana, nada complicada de pronunciar, que significa algo tan relacionado con el tema como es: caminar descalzo.


Los materiales que componen los senderos pueden ser tan diversos como ideas se nos ocurran. La idea es crear una experiencia que vaya despertando nuestros adormilados sensores de los pies. Por ello se puede combinar, por un lado: elementos pétreos de diferentes tipos de piedras y granulometrías, desde arena fina, pasando por guijarros, a grandes bloques de piedra; y por otro: elementos orgánicos, que van desde la tierra seca, tierra húmeda, virutas de madera, tablones, mantillo de hojas, cortezas... Es decir, cualquier tipo de elemento que se considere oportuno para pisar sobre él.

En Alemanía gustan de planificar sus ideas, y existe una página que da unas pinceladas de cómo deberían ser los Barfußpfad. La página es  barfusspark.info, y podemos encontrar información, no solo de los grandes  Barfußpfad del país sino de cómo se pueden hacer. Indica, por un lado, que estas sendas son interesantes para áreas de juego infantil y colegios, áreas recreativas, parques, jardines de hoteles, campings, hospitales... Se centra casi en cualquier lugar, pero con una excepción, los lugares donde el agua no se pueda drenar o filtrarse con facilidad. Razón lógica la de no dejar agua estancada en ningún lugar.

Según la guía que tiene, para montar nuestro sendero debemos seguir el siguiente precepto:
El sendero debe tener aproximadamente 1m de ancho y constar de campos de material de 1,50 a 4m de longitud. Estos pueden ser en el caso más simple rectangulares y bordeados con vigas de madera. Se retira el material existente debajo y se coloca como base si es posible un material de tejido oscuro permeable al agua. Así ya solo basta colocar los materiales. Es útil un espesor de capa de aproximadamente 10cm.
Este precepto se da en el caso de que lo montemos sobre una superficie de tierra, en el caso de no ser así tendríamos que tener cuidado de que los elementos de nuestro camino no se salieran del camino. Sobre los materiales, como dice la guía, también hace un comentario interesante.
Materiales sueltos como arena, grava fina, mantillo de corteza y serrín se mezclan fácilmente sobre los campos. Por lo tanto cada uno los materiales sólidos tales como piedras más grandes ( "adoquines") o travesaños ( "de Bull Piano") deben intercalarse entre este tipo de materiales, para que fácilmente con la escoba se puedan recolocar en su lugar. 
También da una idea sobre la comodidad del trazado. Para empezar un recorrido que resulte lo más agradable de comienzo aunque después se complique un poco. Con algún elemento ligeramente punzante como pueden ser escombros de ladrillos, vidrios triturados, etc...
A los visitantes se les debería ofrecer una base agradable al principio. Una secuencia significativa podría ser la siguiente: arena, cantos rodados, grava laminada fina, tablones de madera, grava gruesa, trozos de ladrillo triturados, troncos de madera, astillas de madera, losas... 
Si se colocan por ejemplo elementos ligeramente punzantes como el vidrio o los ladrillos triturados recomienda así mismo:
El vidrio tiende a adherirse a las plantas y por lo tanto se lleva a cabo. Esto no es peligroso, pero claramente visible. Por lo tanto, es apropiado colocar un raspador al final de la ruta del vidrio.
Incluso dice en qué tiendas se pueden comprar estos vidrios, que denomina como Glaskies o Glassplitt, pero con la abundancia de materiales que existen no creo que sea necesario comprar este tipo de elementos. Por otro lado, en una guía complementaria añade también el paso por puentes de cuerdas, y hay recomendaciones de libros, un apartado para hacer un sendero sensorial efímero y otras muchas ideas relacionadas.
Sobre sustratos de dificultad elevada se me ha venido a la cabeza las hazañas de Wim Hof, conocido comúnmente como Iceman, de correr tranquilamente descalzo por el hielo como si nada pasara.


En nuestra propia casa nos podríamos montar nuestro mini Barfußpfad particular, no hace falta llenar el suelo de cubitos de hielo para emular a Wim Hof, porque lo más seguro es que nos resbalemos. Aunque quizás, teniendo en cuenta el reducido espacio que solemos tener en la mayoría de casas, sería una buena idea proponerlo como proyecto en algún espacio comunal cercano, o sino, simplemente aprovechar los días de buen tiempo para caminar descalzos por el césped de algún parque, y disfrutar de esa descarga de sobrecarga energética que a veces llevamos encima.

Barfußpfad caminar descalzo

Bueno, y si has llegado hasta aquí leyendo y lo mismo crees que la palabra Barfußpfad pueda ser inventada, aparte de buscarla en Internet, aquí hay una foto acreditativa, con una bonita explicación en alemán. Sobre todo pongo la foto también por el bonito logo que han hecho. Y dar gracias a mi modelo particular de pies en el momento, que en un blog como este no siempre se tiene la suerte de contar con modelos que posen para las fotos.

Y si el artículo os ha servido de inspiración para crear uno de estos espacios, estaría encantado de que me adjuntarais una foto o vuestra idea en comentarios para ver como os ha quedado. 
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