domingo, 18 de mayo de 2014

Semillas de cruciferas

Muchas de las plantas de huerta que podemos tener en nuestro huerto urbano pertenecen a la familia de las crucíferas o brasicáceas. Estas desarrollan al final de su ciclo vainas plagadas de semillas que podemos aprovechar para sembrar de nuevo al año siguiente.

vainas de cruciferas

Entre las plantas más conocidas de este grupo podemos tener por ejemplo coles: como la coliflor, brocoli, coles de Bruselas, col lombarda, col china... También rábanos, nabos y otras verduras como la rúcula y mostaza; además del pak choi, tatsoi y komatsuna, mencionados en post anteriores.

Para conseguir las semillas debemos mantener las plantas hasta la llegada del calor. Una vez llegue empezarán a desarrollar altas espigas repletas de flores, que con suerte atraerán a alguna curiosa abeja de ciudad u otros polinizadores como las pequeñas avispillas. Parece increíble que en huertos urbanos situados a lo mejor en un 4º piso como es mi caso pueda aparecer tal cantidad de insectos diferentes sin tener apenas vegetación cerca de mi casa. Pero si, aparecen y polinizan nuestras plantas.

vaina con semillas de tatsoi

Una vez polinizadas pierden las flores y empiezan a formar las vainas, que de ser pequeñas y verdes se vuelven en la mayoría de casos largas y marrones. Conteniendo en su interior las redondeadas semillas que guardaremos con cuidado esperando a la nueva temporada de plantación.

vainas de tatsoi

Lo más sencillo para obtener las semillas es cortar los tallos repletos de vainas desde abajo y con cuidado de no golpearlos con nada colocarlos en un cubo. Esto se hará cuando ya tenga la mayoría de vainas secas, pero sin que lleguen a explotarse solar. Si, las vainas de las crucíferas por lo general cuando llegan a su formación completa estallan, difuminando por doquier sus semillas. Esto, dependiendo del tipo de crucífera que estemos cultivando puede dar igual o convertirse en un problema.

abriendo vainas de las coles

Por experiencia propia sé que por ejemplo, si se estalla un solo tallo de col lombarda luego salen brotes de lombardas por casi todos los tiestos de la terraza. Asique lo mejor es colocarlas en el cubo y cuando pasen un par de días para que estén bien secas apretarlo para que todas las semillas caigan.
Si no sabemos muy bien cuando es el momento exacto de coger los tallos marrones o no tenemos mucho tiempo para estar atentos se pueden coger cuando aún están las vainas amarillas o empezando a ponerse marrones, pero así la mayoría de semillas estarán aún inmaduras y serán de menor calidad.

limpieza de semillas

Para recoger las semillas se puede utilizar un pequeño tamiz por donde solo pasen estas o bien retirar manualmente las vainas del cubo y recoger después las semillas. Si la cantidad de vainas que tenemos es muy pequeña quizás no haga falta ni el cubo, pero este es bastante cómodo. Una vez recogidas las semillas, los restos que quedan de vainas secas se pueden reutilizar de nuevo para usarlos en el huerto. Podemos optar por echarlos al compostador o vermicompostador en caso de huertos urbanos, o usarlo como acolchado sobre otros tiestos.

reciclar vainas

Este acolchado dura relativamente poco tiempo. Ya que a pesar de su aparente dureza, las vainas se rompen con facilidad y con un poco de humedad se vuelven muy blandas. Por lo que no hay mucho problema en su reintegración directa a la tierra. El tiempo que sirva de acolchado conseguirá proteger con esmero la superficie del sustrato sobre todo del sol que suele preceder a la recogida de las semillas.

vainas como acolchado

La mayoría de gente cuando le coge el tranquillo a esto de conseguir semillas tan fácilmente enseguida se encuentra con un problema. Y es el que hacer con tantas semillas, pues para el próximo año seguramente no se necesite ni una cuarta parte de los que se ha conseguido. La solución es bien fácil: Regalarlas a nuestros amigos para que puedan también cultivarlas o intercambiarlas en los bancos de intercambio de semillas.

Enlaces de Naturalenda